jueves, 22 de abril de 2010

Regalos de la industria farmacéutica a médicos residentes

Schneider y un grupo de profesores de la Universidad de Chicago ha llevado a cabo un interesante estudio titulado “Percepciones de los residentes a lo largo del tiempo sobre las interacciones con la industria farmacéutica, regalos y efectos de una intervención educativa”.

Querían saber si la percepción de sus relaciones con la industria farmacéutica van en el sentido de aproximarse o de alejarse: a) a lo largo de los años de residencia, en relación con su inicio; y b) con un programa educativo en la cohorte que comienzó en 2002 frente al control que comenzó en 2001.

Se llevó a cabo con residentes de medicina interna en el Hospital Universitario de Chicago (durante 33 meses), en una época en la que estaba vigente el “Dictamen nº 8.061 de la American Medical Association (AMA)”, al que se acoge la politica de interacciones de este hospital.

Las encuestas eran anónimas para dar más garantía a la veracidad, y se trataba de puntuar en una escala del 1 al 4 (1: muy inapropiado; 2: inapropiado; 3: apropiado, y 4: muy apropiado) en 17 ítems que están “oficialmente” considerados unos como apropiados y otros como inapropiados. Aclaremos que USA tiene la mayor presión de interacción con médicos y cabildeo con las autoridades sanitarias (lobby) del mundo, de modo que ni en el mejor de los escenarios es realista considerar todas las interacciones como “inapropiadas”. Sin embargo, la industria se esfuerza con eficacia en interaccionar ya con los estudiantes de medicina incluso en la propia facultad. No en vano, el 86% de los residentes de este estudio reconocen haber tenido relaciones con las farmacéuticas antes de licenciarse.

En el estudio se contesta a los 17 siguientes ítems, divididos en cuatro apartados:

Interacciones apropiadas: a) comida patrocinada en una conferencia al mediodía; b) exposición de las farmacéuticas en el exterior de una conferencia al mediodía, c) breve charla de las farmacéuticas dentro de una conferencia al mediodía; d) información y gits en el buzón de correos; e) información de productos o gits en las salas de trabajo; f) folletos en las paredes de las salas de trabajo.

Interacciones inapropiadas: a) patrocinio de comida informal; b) patrocinio de cenas en el turno de urgencias, c) llamamiento a residentes para discutir sobre productos.

Regalos apropiados: a) bolígrafos, cuadernos, guías de antibióticos; b) libros de texto.

Regalos inapropiados: a) excursiones organizadas; b) comida en privado; c) cenas o bebidas (copas o café); d) entradas para eventos deportivos; e) partido de golf; f) viajes y/o pago por registrarse en una conferencia nacional.

Los investigadores partían de la hipótesis de que los residentes disminuirían todos o la mayoría de los 17 ítems, incluso los que el Dictamen venía considerando “apropiados”, a lo largo de su residencia. Y aún esperaban más descenso en el grupo de intervención educativa, porque ésta consistía en: a) incrementar la conciencia del conflicto de intereses, mostrando los resultados las revisiones sobre la interacción y conflictos de intereses, guías, vídeos y recuerdo de la política hospitalaria; y b) un esquema de habilidades para el análisis crítico de las evidencias (se usó de los inhibidores COX-2) y para mitigar la interacción y la aceptación de regalos.

Resultados: Sólo fueron estadísticamente significativas las disminuciones (débiles) de dos de los primeros ítems “apropiados”, concretamente: “comida patrocinada en una conferencia al mediodía” y “breve charla de las farmacéuticas dentro de una conferencia al mediodía”.

En el grupo que recibió la intervención educativa, únicamente disminuyó el item “comida patrocinada en una conferencia al mediodía”, pero ninguno más, a pesar de lo esperado por los investigadores.

Los investigadores comentan las limitaciones del estudio, entre las que merece destacar que los residentes están fuertemente influenciados por su experiencia docente, modelos del “papel de residente” y sus relaciones con la industria previas a la intervención (porque han solido tener varias, que son más probables de convertirse en “apropiadas”). Por ejemplo, los residentes que trabajan con un profesor asistente que es frecuentemente invitado por la industria para dar conferencias o a cenas, pueden dejarse influir y considerar ambas cosas como “apropiadas”.

Los investigadores recomiendan comenzar esta formación desde el comienzo de la facultad (acudiendo al refuerzo continuo), así como, entre los licenciados, la instrucción y educación continuada con los resultados de las evidencias sobre la interacción y conflicto de intereses, así como la diseminación de las políticas del Dictamen de la AMA.


Por Galo Sánchez

FUENTE

1 comentario:

  1. Sodoma y gomorra, y vosotros en medio. A la prensa me remito:

    http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=488214A

    Solicitar y aceptar dádivas, de cualquier tipo, es delito en el caso de los funcionarios:

    http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=488214

    Este tipo de formación debería ser esencial en la carrera de medicina.

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