domingo, 13 de diciembre de 2009

Una Mirada Crítica a los “Desórdenes Mentales” y la Psiquiatría



Los médicos recetan drogas psiquiátricas para tratar
experiencias etiquetadas como ‘desórdenes mentales’:
sufrimiento emocional extremo, bruscos cambios
de ánimo, creencias inusuales y misteriosos estados
de locura. Actualmente millones de personas en el
mundo, incluyendo niños y ancianos, toman drogas
psiquiátricas luego de ser diagnosticados con rótulos
tales como desorden bipolar, esquizofrenia, depresión,
ansiedad, déficit de atención o estrés post traumático.
El número de personas medicadas crece día a día.


Para muchas personas, estas drogas
son muy útiles. Poner freno a una
vida fuera de control, ser capaz de
funcionar en el trabajo, en la escuela
y en las relaciones personales,
conciliar el sueño y mantener bajo
control los extremos emocionales,
pueden ser vividos como salvavidas.
El sentimiento de alivio puede ser
a veces muy dramático y la medicación
puede despertar emociones
muy poderosas, incluso sentimientos
de salvación. Al mismo tiempo, la ayuda que las drogas
psiquiátricas le ofrecen a muchas personas, deja a
veces poco lugar para reconocer que muchas otras
personas experimentan la medicación como negativa,
dañina e incluso como una amenaza de muerte.
Como resultado, es raro encontrar en la sociedad un
entendimiento claro sobre cómo y por qué funcionan
estas drogas o una discusión honesta sobre riesgos,
alternativas o cómo dejarlas si la persona así lo desea.
Los médicos y los comerciales en la televisión nos
dicen que los psicofármacos son necesarios para
enfermedades biológicas, como insulina para la
diabetes. Promueven la idea que las drogas corrigen
desequilibrios químicos y arreglan anormalidades en
el cerebro. Sin embargo, la verdad es otra: ‘biología’ y
‘desequilibrio químico’ se han convertido en simplificaciones
huecas destinadas a convencer a las personas
de depositar su fe en los médicos y la ciencia. Estas
palabras son, en verdad, complicadas y poco claras.
Factores biológicos como nutrición, descanso y
alergias afectan todo lo que experimentamos, causa o
‘base’ biológica genera la creencia de que hay una sola
raíz o fuente de nuestros problemas. Decir que algo
tiene base biológica es decir que la solución debe ser
médica y que el ‘tratamiento’ debe incluir psicofármacos.
Una vez que las personas han sido diagnosticadas
y comienzan a tomar medicación, es fácil caer en
pensar a la medicación como físicamente necesaria
para la supervivencia.
No sólo no hay solidez científica detrás de la visión
de los desórdenes mentales como
biológicos, sino que personas con los
diagnósticos más severos, como esquizofrenia
o trastorno bipolar, se han
recuperado totalmente sin medicación.
Las experiencias llamadas desórdenes
mentales no son ‘incurable’ y no
siempre duran ‘toda la vida’. Para
algunas personas, las drogas psiquiátricas
son herramientas útiles, pero no
son médicamente necesarias para
el tratamiento. Una vez reconocido
este hecho, los riesgos de los psicofármacos merecen
un mayor análisis por que pueden ser muy serios:
enfermedades crónicas, dependencia, empeoramiento
de los síntomas e incluso la muerte.
Las drogas psiquiátricas constituyen un negocio
multimillonario, como el petróleo o el gasto militar.
Las compañías farmacéuticas tienen los incentivos y
los medios para cubrir datos sobre sus productos,
una mirada atenta a la investigación y un examen
minucioso del sistema del salud mental revela un
panorama muy diferente al que las empresas nos
muestran. Las compañías farmacéuticas activamente
suprimen evaluaciones precisas sobre el riesgo de las
drogas, engañan a los usuarios sobre la objetividad de
los diagnósticos, promueven un falso entendimiento
sobre el funcionamiento de las drogas psiquiátricas, no
publican investigaciones sobre abordajes alternativos
y oscurecen el rol del trauma y la opresión en el
padecimiento mental. Para el sistema de salud mental,
un talle calza a todos, sin importar el costo humano.
En este ambiente cultural tan complicado, la gente
necesita información precisa sobre los posibles
riesgos y beneficios para que puedan tomar sus
propias decisiones. Demasiado seguido, gente que
necesita ayuda para dejar los psicofármacos es dejada
sola sin apoyo ni guía, incluso tratados como si el
deseo de abandonar la medicación fuese en sí mismo
un síntoma de enfermedad y de necesidad de más
medicación.
Cuando discutimos ‘riesgos’ y ‘peligros’, es importante
entender que toda vida implica riesgo, cada uno de
nosotros todos los días elige tomar riesgos calculados,
como manejar un auto o tener un trabajo estresante.
Puede no ser posible evitar el riesgo o predecir exactamente
cómo nos va a afectar, pero es importante
saber que el riesgo existe y conocer de él tanto como
sea posible. Analizar los riesgos de un tratamiento
con drogas psiquiátricas significa también analizar los
riesgos del sufrimiento emocional y de la psicosis para
tomar la mejor decisión considerando las circunstancias
en las que se encuentra una persona. Esta guía no
fue hecha con la intención de convencerte de nada,
sino de ayudar a educarte sobre tus opciones en caso
de que decidas explorar la posibilidad de dejar de
tomar medicación.
Debido al sesgo pro drogas presente en la ciencia y la
medicina, hay muy poca investigación sobre los efectos
de dejar los psicofármacos. Basamos esta guía en la
mejor información disponible, incluyendo excelentes
recursos del Reino Unido y el asesoramiento de
un grupo de profesionales de la salud (ver página
40), entre ellos psiquiatras, enfermeras y expertos
en tratamientos alternativos, todos con extensa
experiencia clínica en ayudar a personas a dejar la
medicación psiquiátrica. También nos apoyamos en la
sabiduría colectiva de una red internacional de pares,
aliados, colegas, activistas y sanadores conectados con
Freedom Center y The Icarus Project. Te alentamos
a que uses esta guía no como una fuente definitiva
sino como un punto de referencia en tu
propia investigación y aprendizaje, esperando
que luego compartas con otros lo que has
aprendidos y colabores en futuras ediciones.
Qué Tan Difícil es Dejar
las Drogas Psiquiátricas?
Luego de trabajar con cientos de personas
a lo largo de los años, hemos encontrado
que no hay manera de predecir cómo será el
proceso. No hay forma de saber por adelantado
quién puede y quién no puede vivir sin
psicofármacos, quién puede vivir con menos
drogas o con dosis más bajas o qué tan
difícil será. Hemos visto a gente dejarlas con
éxito luego de 20 años de haberlas tomado
y gente que debió continuar su uso luego de
haberlo hecho por tan solo un año. Como
es potencialmente posible para cualquier
persona, la única manera de realmente saber
es tratar de hacerlo, despacio y con mucho
cuidado.
MIND confirma nuestra experiencia: “El
tiempo de uso de las drogas emergió
claramente como el factor más influyente
en el éxito del proceso. Cuatro de
cinco personas (81%) que se encontraban
bajo tratamiento por menos de
seis meses, abandonaron con éxito los
psicofármacos, mientras que menos
de la mitad (44%) de quienes tomaron
drogas psiquiátricas por más de cinco
años lograron dejarlas. (La mitad de las
personas bajo tratamiento entre seis
meses y cinco años tuvieron éxito).”
(ver Recursos, página 38)
FUENTE:
Discontinuación del Uso de Drogas
Psiquiátricas: Una Guía Basada en
la Reducción del Daño
Publicada por
The Icarus Project y Freedom Center



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