miércoles, 9 de septiembre de 2009

Denuncian desmontes y pirateria sobre plantas medicinales

La Funam denunció que en Argentina los desmontes provocados por la expansión de la soja y otros cultivos industriales, “están destruyendo las últimas fuentes de plantas medicinales que utilizan comunidades indígenas y campesinos”.

Marruecos y Buenos Aires (Prensa Funam). La Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), una organización con status consultivo en Naciones Unidas y miembro de la Renace , denunció en Marruecos que en la Argentina "los brutales desmontes provocados por la expansión de la soja y otros cultivos industriales están destruyendo las últimas fuentes de plantas medicinales que utilizan las comunidades indí¬genas y los campesinos".

La denuncia la formuló Raúl Montenegro, presidente de Funam y premio Nóbel Alternativo 2004, en el marco de la Reunión Internacional sobre Selvas y Salud organizada por la Unión Internacional de Organizaciones dedicadas a la Investigación Forestal (Iufro) a la cual fue especialmente invitado, el encuentro se realizó en la ciudad de Marrakech, Marruecos.

Montenegro denunció el funcionamiento de un laboratorio en la Reserva de la Biósfera de Yabotí donde trabajan investigadores de Argentina y Gran Bretaña . El laboratorio, ubicado en un área natural protegida de la selva misionera, investiga plantas medicinales conocidas por los indígenas que podrían ser utilizadas en la industria farmacéutica. Se instaló sin consultar previamente a las nueve comunidades mbya guaraní que viven en la reserva, y sin tener su autorización por escrito.

El ecologista también describió en Marruecos el impacto ecológico que produjeron los recientes incendios en 70.000 hectáreas de pastizales del Delta. Sobre este tema indicó en Marruecos que los dos principales responsables “fueron los productores incendiarios y la Secretaría de Ambiente de la Nación, en Argentina, que actuó con inexplicable tardanza y torpeza”.

Montenegro sostuvo que en Argentina “reina la impunidad para destruir bosques nativos pese a la reciente aprobación de una ley que intentó frenar los desmontes”. Sostuvo que para la plantación de la soja RR de Monsanto “se destruyeron miles de hectáreas de bosques únicos que albergaban plantas medicinales, plantas alimenticias y otros recursos genéticos” y que los gobiernos provinciales y de la Nación “siguen haciendo poco y nada para frenar esta barbarie”. Montenegro recordó a modo de ejemplo que la tasa de desmonte en la provincia de Córdoba “es de -2.93% anual para 1998- 2002” y que en términos proporcionales “es la más alta de Argentina, superando incluso a la de África, que era del -0.78% anual para 1999- 2000”.

Destrucción de selva paranaense

Montenegro también destacó que la destrucción de la selva paranaense en Misiones “le está quitando a las comunidades mbya guaraní sus últimas y únicas fuentes de plantas medicinales, alimenticias y para rituales”. Indicó que los mbya utilizan “más de 150 especies de plantas medicinales” y que mientras desaparecen selvas nativas y se expulsa a las comunidades indígenas “el gobierno de Misiones instaló en plena selva de Yabotí un laboratorio para investigar plantas medicinales”.

Agregó que este laboratorio “es el resultado de un acuerdo entre el gobierno de Misiones y el “Eden Project de Gran Bretaña" y que sus instalaciones "fueron diseñadas en la Universidad de Buenos Aires y financiadas por el Banco Interamericano de Desarrollo". El decreto 1840 de ratificación del convenio, firmado originalmente por el gobernador Carlos Rovira, sugestivamente no menciona las plantas medicinales. Pero si fueron citadas como objeto de estudio por el responsable británico del convenio, Sir Ghillean Prance. "De este modo, los laboratorios farmacéuticos de Gran Bretaña podrán acceder a plantas que los mbya manejaron durante siglos sin haber consultado a los pueblos originarios de Yabotí¬, y sin tener su autorización por escrito, lo que es una inaceptable violación al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo”. El laboratorio está localizado en área núcleo (la más protegida) de la Reserva de la Biósfera de Yabotí.

El doctor Montenegro sostuvo además que estos estudios “involucran a investigadores de universidades públicas de Argentina” y que los caciques, opyguas y pobladores de las nueve comunidades que habitan la reserva de la Biosfera de Yabotí “nunca fueron debidamente informados, ni se les pidió autorización por escrito. El gobierno de Misiones, el Eden Project de Gran Bretaña y el BID actuaron como lo hicieron en su momento los conquistadores españoles”. Montenegro sostuvo que mientras extranjeros y argentinos investigan plantas medicinales en Misiones "la mayoría de las comunidades mbya guaraní no pueden acceder a sus plantas medicinales porque se las expulsó de sus territorios, o porque sus selvas están empobrecidas por culpa de las empresas madereras".

Durante la reunión realizada en Marrakech, en Marruecos, se sostuvo que la creciente destrucción de selvas “no solo afecta a sus comunidades indígenas sino también al resto de la humanidad, pues están desapareciendo numerosas especies de plantas que podrían contener sustancias útiles para prevenir y combatir enfermedades”.

Al encuentro realizado en Marrakech asistieron expertos de Ghana, Marruecos, Nigeria, Brasil, Irlanda, Estados Unidos, Indonesia, Francia, Finlandia, Rusia, China, Japón y otros países.



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