domingo, 12 de septiembre de 2010

Denuncia un abuso psiquiátrico o un daño causado por un fármaco psiquiátrico



Personas vulnerables que han buscado la ayuda de psiquiatras y psicólogos han sido falsamente diagnosticadas y obligadas a someterse de forma involuntaria a métodos psiquiátricos a menudo dañinos. Miles y miles han muerto. Por otra parte, los fármacos psicotrópicos alimentan una industria psiquiátrica de 330 mil millones de dólares, sin una sola cura, mientras que el coste en cuanto a vidas humanas es aun mayor; estos fármacos matan ahora unas 42.000 personas cada año, dañando a muchas más. CCDH investiga estos y otros abusos psiquiátricos. Podemos ayudarte con tus pruebas e informes de prácticas psiquiátricas criminales.
Atención: Si sabes de alguien, incluso de un niño, que haya sufrido un abuso o que haya sido dañado por un psiquiatra, un psicólogo, un trabajador del campo de la salud mental o algún fármaco psiquiátrico, por favor ponte en contacto con nosotros.

Psiquiatras y psicotrópicos.Información -ATENCIÓN y DENUNCIA

Haz clic aqui:

http://www.ccdh.es/pdf/Guia-para-padres-de-hijos-con-diagnostico-de-tdah-hiperactividad.pdf
Más información en:
http://www.ccdh.es
http://www.ccdh.info

guía para padres sobre el síndrome de déficit de atención e hiperactividad

¿HAN ETIQUETADO A TU HIJO

Descárgate esta guía para padres PDF (1,28 MB).


EL PRESIDENTE DE CCDH PARA CATALUÑA DENUNCIA LOS ABUSOS DE LA PSIQUIATRÍA EN UN ARTÍCULO DE DIEZ PÁGINAS DE LA REVISTA DISCOVERY SALUD
15/05/2010

En un reportaje de diez páginas en una de las revistas de salud más leídas en España, Juanjo Melgarejo, presidente de CCDH para Cataluña expone los abusos y estafas que la práctica psiquiátrica está perpetrando en el sistema público y privado de salud mental. Lejos de ser una voz aislada de denuncia, el propio director de la revista, José Antonio Campoy, respalda firmemente esta misma posición en la editorial de este mismo número y se añade a la larga lista de líderes de opinión que denuncian la estafa psiquiátrica.

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lunes, 6 de septiembre de 2010

El lobby farmacéutico y transgénico en el Gobierno ZP

 fuente

Cristina Garmendia,Ministra de Ciencia e Innovación era, hasta entrar en el Gobierno de Zapatero, presidenta de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), el mayor lobby pro alimentos transgénicos y fármacos biotecnológicos que hay en España (en el que están otros lobbies como la Fundación Antama o las mayores multinacionales de transgénicos del mundo: Monsanto

Pronto van cumpliéndose las peores expectativas en materia sanitaria y de medio ambiente con el nuevo Gobierno de Zapatero. La jugada de la desaparición de Cristina Narbona y el Ministerio de Medio Ambiente tal y como era en su época, o para mayor exactitud, la absorción por parte del Ministerio de Agricultura (ésta sobre todo química, industrial y con cesiones al lobby pro alimentos transgénicos) de la cartera de Medio Ambiente en el actualmente denominado Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, ha sido muy comentada.
Se interpreta, y los hechos comienzan a confirmarlo, como un intento de acabar con una voz y una política crítica, la de la propia Narbona, y con un Ministerio que podía ser un obstáculo al actual modelo desarrollista, insostenible ambientalmente y por lo tanto poco saludable que practica el Gobierno.
Puestos a gestionar una segunda legislatura, ganada la primera con una política “social”, el PSOE está optando por darle un perfil más mercantilista, más proempresas al nuevo Ejecutivo. Narbona molestaba, en muchos casos estaba consiguiendo que el suyo fuera un Ministerio pro ecología, y esto es necesariamente contrario a la lógica promercado del Gobierno, cualquier gobierno europeo en la actualidad.
Narbona molestaba y como “cargarse” de raíz un Ministerio entero, el de Medio Ambiente, hubiera sido demasiado chocante, se ha asimilado a Agricultura, aunque dejando el nombre y “disimulando” la línea más mercantilista de Agricultura, que sigue dirigiendo Elena Espinosa. Pese a que ya no luce en su enunciado “Agricultura” este ministerio posee una tradición de favorecer a las grandes compañías frente a las pequeñas y medianas explotaciones; de fomentar la industrialización intensiva y con productos químicos tóxicos del campo; y que es en la actualidad el garante de los intereses de la gran industria biotecnológica, es decir, de los alimentos transgénicos (España es el país con mayor superficie de cultivos transgénicos de toda Europa).
El nuevo Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino de la ministra Elena Espinosa seguirá apoyando la inclusión en nuestros platos de productos transgénicos y por lo tanto poniendo en peligro nuestra salud y la del entorno. Y tendrá en sus manos toda la parte de Medio Ambiente que antes no gestionó y que Narbona llevaba con un aceptable resultado.
Pero el lobby pro transgénicos no sólo controlará buena parte de las decisiones de Agricultura, como viene haciéndolo durante los últimos lustros; el Gobierno ZP ha colocado a Cristina Garmendia al frente del Ministerio de Ciencia e Innovación. En el libro Conspiraciones tóxicas, explicamos con numerosos ejemplos el fenómeno de las “puertas giratorias” (trasvase de ejecutivos del sector público al privado o viceversa). Este vuelve a ser un caso de manual. Garmendia era, hasta entrar en el Gobierno de Zapatero, presidenta de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio), el mayor lobby pro alimentos transgénicos y fármacos biotecnológicos que hay en España (en el que están otros lobbies como la Fundación Antama o las mayores multinacionales de transgénicos del mundo: Monsanto o Pioneer), y que también congrega a buena parte de la industria farmacéutica biotecnológica (Bayer, Merck, Bristol-Myers Squibb, Roche, Schering Plough, Esteve -que dirigen Farmaindustria-, o Gilead Sciencies -creadores de Tamiflú/Gripe aviar-).
Esta empresaria hasta hace unos días, en 2000 fundó Genetrix, una compañía privada del sector de la biotecnología. Garmendia, no pierde su tiempo y también es presidenta de la Fundación Inbiomed que, financiada con dinero público, está dedicada a la investigación genética con fines farmasanitarios.
El Ministerio de Ciencia e Innovación es clave para la industria farmacéutica. Así, uno de los periódicos sanitarios que ejerce de portavoz de la misma, ha publicado que su creación “ha sido muy bien recibida por la industria”. Los grandes laboratorios ven en Garmendia a una de los suyos: “será un buen apoyo para evitar desarrollos legislativos excesivamente dañinos para el sector”, argumenta dicha publicación.
Presidente del Gobierno de España
Presidente del Gobierno de España
Hay que tener en cuenta que a media legislatura anterior el Ministerio de Sanidad sufrió un cambio radical. La ministra Elena Salgado, que como muchos medios especializados en temas sanitarios han publicado no gustaba nada a Farmaindustria, fue desplazada al Ministerio de Administraciones Públicas. En su lugar entró el actual ministro Bernat Soria, muy del gusto de las farmacéuticas. Como ha publicado Correo Farmacéutico: “El ministro Bernat Soria quería convertir esta legislatura en la del impulso de la industria farmacéutica española, ‘incluso abordando la posibilidad de un cambio en la legislación de patentes’”, verdadera piedra filosofal de Farmaindustria.
Si Cristina Garmendia quiere sacar adelante ese proyecto de cambio de legislación -ahora es de su competencia tras las nuevas atribuciones de su Ministerio- tendrá que contar con el Ministerio de Industria, que también posee competencias legislativas en temas de patentes. El citado periódico recuerda que “al frente de Industria estará, en los próximos años, Miguel Sebastián, amigo y protector político de Cristina Garmendia y figura en ascenso por su amistad con Rodríguez Zapatero”.
Si no he contado mal, las industrias biotecnológicas (compuestas por las pro transgénicos y farmacéuticas) tienen cuatro ministerios y cuatro ministros a su disposición: Agricultura, Sanidad, Innovación e Industria. Y además han visto mermado en sus facultades el de Medio Ambiente.
Algunas cosas, como digo, comienzan a cambiar, a peor, se entiende. Para muestra un botón. El pasado fin de semana TVE emitió un reportaje sobre alimentos transgénicos. Como cuenta en una carta dirigida al programa en que se emitió una persona que ha trabajado en el Ministerio de Agricultura y ha sido testigo del vaivén de lobbistas pro transgénicos en el mismo, se eliminó (por problemas técnicos) la intervención de la única voz crítica con el tema de los Organismos Modificados Genéticamente (OMG´s) aplicados a la agricultura, la de Juan Felipe Carrasco, de Greenpeace.
Además, se utilizaron imágenes de la deforestación de la Amazonia para el cultivo de soja transgénica justamente para lo contrario, para explicar las bondades de estos organismos que no son necesarios y que sólo traen beneficios a muy pocas empresas privadas. ¿Estará cambiando la línea editorial de la tv pública al ritmo de los cambios pro corporaciones en el Gobierno ZP?
Por Miguel Jara


SI NO PUEDES VER EL VIDEO HAZ CLIC AQUI:
http://www.youtube.com/watch?v=eauHIhR04tw&feature=player_embedded


domingo, 15 de agosto de 2010

Si tu Doctor recomienda vacunar a tus hij@s



6 Agosto 2009

del Sitio Web TrinityATierra

¿Son conscientes los profesionales médicos que nos recomiendan las vacunas en consulta del riesgo que corren los pacientes? ¿Hasta qué punto?
¿Conocen la composición de las vacunas y admiten que dichos componentes no pueden producir daño alguno? ¿Hasta qué punto?

Te proponemos ofrecer este ejemplar de garantía para la lectura de tu médico de cabecera o especialista, con objeto de comprender su grado de conocimiento, su grado de responsabilidad y su grado de seguridad en el contenido de este texto.

Dale una copia de este ejemplar de “Garantía emitida por el profesional médico sobre la seguridad de las vacunas” para su firma.


Garantía Emitida por el Profesional Médico sobre la Seguridad de las Vacunas


Yo (Nombre y grado de especialización del médico)_________________________, _____ soy licenciado en medicina con licencia para practicarla en ________________. Mi número de licencia es _______________ , y mi número de identificación profesional es _______________. Mi especialidad médica es ________________________

Tengo una comprensión completa de los riesgos y beneficios de todos los medicamentos que prescribo o administro a mis pacientes. En el caso del paciente (nombre) ___________________________ , de _________años de edad, al que he examinado, encuentro que existen ciertos factores de riesgo que justifican la administración de vacunas que le recomiendo.

La siguiente es una lista de dichos factores de riesgo y las vacunas que le protegerán de los mismos:

Factor de Riesgo ____________________________________________

Vacuna recomendada ___________________________________________

Factor de Riesgo ____________________________________________

Vacuna recomendada ___________________________________________

Factor de Riesgo ____________________________________________

Vacuna recomendada ___________________________________________

Factor de Riesgo ____________________________________________

Vacuna recomendada ___________________________________________

Factor de Riesgo ____________________________________________

Vacuna recomendada ___________________________________________

Factor de Riesgo ____________________________________________

Vacuna recomendada ___________________________________________

Soy consciente de que las vacunas comúnmente contienen las siguientes sustancias:

hidróxido de aluminio

fosfato de aluminio

sulfato de amoniaco

anfotericina B

tejidos animales: de sangre de cerdo, sangre de caballo, cerebro de conejo

Hígado de pollo, hígado de mono

embrión de pollo, huevo de pollo, huevo de pato

serum bovino

betapropiolactona

serum fetal bovino

formaldehído

formalina

gelatina

glicerol

células diploides humanas (que se originan de tejidos fetales humanos abortados)

gelatina hidroxilada

timerosal de mercurio (thimerosal, Merthiolate(r))

glutamato monosódico (MSG)

neomicina

sulfato de neomicina

indicadores rojos de fenol

fenoxietanol (anticongelante)

bifosfato de potasio

monofosfato de potasio

polimixina B

polisorbato 20

polisorbato 80

hidrolizado porcino pancreático de caseína

proteínas MRC5

sorbitol

tri(n)butilfosfato

células VERO , una línea continua de células de hígado de mono y células rojas de ovejas

Y, por tanto, garantizo que estos ingredientes son seguros para su inoculación en el cuerpo de mi paciente.

He investigado los informes que indican lo contrario, tales como los informes que señalan al timerosal como causa de severo daño neurológico e inmunológico, y encuentro que no son creíbles.

Soy consciente de que algunas vacunas han sido contaminadas con virus de simio SV 40 y que el SV 40 está causalmente relacionado, por parte de algunos investigadores, con el linfoma de Hodking y mesoteliomas en humanos así como en animales de experimentación. Yo garantizo, por lo tanto, que las vacunas que empleo en mi consulta no contienen SV 40 ni ningún otro virus vivo. De otro modo, garantizo que los dichos virus SV 40 no suponen riesgo alguno para mi paciente.

Garantizo, por lo tanto, que las vacunas que recomiendo para el cuidado del paciente con nombre _______________ _______________________ no contienen tejidos abortados de fetos humanos.

Con el objeto de proteger la salud de mi paciente, he tomado los siguientes pasos para garantizar que las vacunas que uso no contienen contaminantes que puedan causarle algún daño.

______________________________________________________

____________________________________________________________________

____________________________________________________________________

____________________________________________________________________

He investigado personalmente los informes hechos al VAERS (Sistema de Informes de Efectos Adversos de las Vacunas) y aseguro que en mi opinión profesional, las vacunas que estoy recomendando para la administración a niños de menos de 5 años son completamente seguras.

Las bases para esta opinión están recogidas en el anexo A “Bases del Profesional Médico para la opinión profesional sobre la seguridad de las vacunas”). (Por favor, se ruega recoger la opinión de forma separada sobre cada vacuna recomendada a cada niño de menos de 5 años).

Anexo los artículos de revistas profesionales en los que me baso para mi opinión sobre la seguridad de las vacunas.

Los artículos de revistas profesionales que he leído que contienen opiniones contrarias a mi opinión sobre la seguridad de las vacunas están en el anexo C “Artículos científicos contrarios a la opinión del medico sobre la seguridad de las vacunas”.

Las razones para determinar y concluir que los artículos recogidos en el anexo C son inválidos están expuestos en el anexo D “Razones de profesional para determinar la invalidez de las opiniones adversas a la seguridad de las vacunas”.


Hepatitis B
Soy consciente, y estoy informado, de que el 60 por ciento de los pacientes que son vacunados contra la hepatitis B perderán los anticuerpos detectables a la hepatitis B en el transcurso de 12 años. Entiendo que en 1996 sólo el 54% de los casos de hepatitis B fueron reportados al CDC en el grupo de edad de 0 a 1 año. Entiendo que en el VAERS fueron reportados un total de 1080 casos de reacciones adversas a la vacuna de hepatitis B en 1996 en el grupo de edad de 0 a 1 año, con 47 casos de muertes reportadas.

Entiendo que el 50% de los pacientes que contraen Hepatitis B no desarrollan síntomas tras la vacunación. Entiendo que el 30% desarrollarán síntomas similares a la gripe y tendrán inmunidad de por vida. Entiendo que el 20% desarrollarán los síntomas de la enfermedad, pero que el 95% se recuperarán completamente y tendrán una inmunidad de por vida.

Entiendo que el 5% de los pacientes que son expuestos a la hepatitis B se convertirán en transmisores crónicos de la enfermedad. Entiendo que el 75% de los transmisores crónicos desarrollarán enfermedad crónica de hígado o cáncer de hígado, en un período de 10 a 30 años de infección severa.

Los siguientes estudios científicos han sido realizados para demostrar la seguridad de la vacuna de la hepatitis B en niños en edad de menos de 5 años:

_______________________________________________________________________

_______________________________________________________________________

_______________________________________________________________________

Además de las vacunas recomendadas contra los riesgos arriba citados, he recomendado otras medidas no vacunales para proteger la salud de mi paciente y he enumerado dichas medidas no vacunales en el Anexo E, “Medidas no vacunales para proteger contra los factores de riesgo”.

Estoy emitiendo este certificado de garantía médica en mi responsabilidad como médico de paciente con nombre ________________________________.

A pesar de la entidad legal bajo la cual practico la medicina, estoy emitiendo esta declaración en mi capacidad tanto profesional como individual, y por lo tanto, prescindo de cualquier inmunidad en el marco de ley común, constitucional, tratado internacional y cualquier otro tipo de inmunidad existente para estos casos.

Emito este documento por mi propia voluntad tras consulta con un consejero legal competente cuyo nombre es __________________ , un profesional legal admitido en el Colegio de Abogados __________________ .

Firmado el __________________ en __________________

Testigos: __________________ Fecha



Descargar documento en inglés.

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domingo, 1 de agosto de 2010

Enjuician al laboratorio Pfizer por muertes de niños en Nigeria


Fuente de la noticia:
http://elpolvorin.over-blog.es/article-enjuician-al-laboratorio-pfizer-por-muertes-de-ni-os-en-nigeria-54754734.html



La primer cuestión, y perdón por ponerme entre susceptible y suspicaz, pero
esta noticia de una agencia como Reuters (que miente tanto como Clarín,
vuelvo a decir que lxs más distraídxs hablamos de estas funciones de los
grandes medios y las grandes agencias hace decenas de años) y la reproducen
diversos diarios en el mundo, pero por aquí ni Clarín ni Página/12 parecen
hacerse eco. Las razones que tendrá el diario santafesino "La Capital" (para
colmo del Grupo Uno) vaya "uno" a saberlas, pero ¿por qué no los de difusión
nacional?(insisto, hasta donde sé, pero formulo las preguntas con ese
supuesto) ¿Por qué Página/12 sí publicó (ver más abajo) la noticia del
juicio EN NIGERIA en abril del 2009 (gestión Ocaña) y NO del repique del
mismo juicio en EEUU? ¿Hay un matiz en el mensaje desde el gobierno?
Si uno analiza lo que pasó con Pfizer.... no le suena a el "experimento" al
que fue sometida la población argentina con la vacuna a la mal llamada
"Gripe A"? Qué pruebas se habían hecho a niñxs y embarazadas para poder
decir que la vacuna es segura? Qué urgencia había de aplicarla a nivel
masivo que no fuera la dudosa (a ver si nos comemos la idea de que la
"ciencia" de la Industria hace las cosas con seriedad; hay decenas de casos
conocidos -y asumo que miles no conocidos- en los que la IF diseña los
protocolos para que les "diga" lo que pretende, e incluso oculta datos de
efectos adversos y aun de mortalidad, y aun hizo JUICIOS contra
investigadores que descubrieron y publicaron lo que -por ejemplo- Merk
descubrió y ocultó y aun -reitero- enjuició por calumnias a quien dijo lo
que ellos sabían y callaban) necesidad de luego decir PRECISAMENTE lo que
ahora dice Manzur y repiten (tanto Clarín como Página/12, tanto TN como 6,7,
8) que la gripe fue "controlada" cuando se sabe que se esfumó porque era un
bluff?
Invito a que se lea la información y se reflexione. No sabemos los
efectos adversos que la vacuna pudo haber provocado. Tenemos datos de un
paciente (médico, para más datos) fallecido por una vasculitis que se
atribuye (con tantas pruebas como el Ministerio para afirmar la seguridad
del producto) a la aplicación de la vacuna. Y centenares de efectos
"menores" a corto plazo, y ningún dispositivo serio (por supuesto lejos de
la envergadura de haber salido a vacunar en supermercados como si se tratara
de una epidemia incontenible de polio) para evaluar a largo plazo.
Aun suponiendo que el dios que no ayudó (a pesar del divino esponsoreo de la
brasileña Quilmes) en Sudáfrica (y que tampoco lo hizo en Nigeria con los
cobayos humanos de Pfizer; África está más abandonada de dios que nosotrxs,
claro) sí lo hizo con la vacuna, el mecanismo aquí fue centenares de veces
más perverso que el de Pfizer allá. Agradecer la falta de eventos adversos
no minimiza el dispositivo antiético por el cual se vacunó del modo que se
hizo.
Parece que no vamos a entender que estamos siendo un campo de pruebas de
medicamentos y agentes químicos y un cantera de expoliación del modelo
extractivo.
Ahora se nos terminó el mundial, y mañana nuevamente la patria nos llama a
flamear las banderas (siempre hay una bandera para entretenernos) .
Falta un mes para el feriado de San Martín, y luego a tomar aliento que a
fin de año serán los "festejos" de los Derechos Humanos...
Ah, que no decaiga la alegría.
Un saludo
Gonzalo
PD: el caso, por si no queda claro, es el que fue filmado en la película "El
Jardinero Fiel". Nigeria en la realidad, Kenia en la ficción.... estamos tan
lejos? Y si lo estamos, nos estamos ganando una promo para viajar
vertiginosamente a África? Sin darnos cuenta? Y si despertamos?

Enjuician al laboratorio Pfizer por muertes de niños en Nigeria
1-07-10 | *Por James Vicini / Reuters*
http://www.lacapita l.com.ar/ ed_impresa/ 2010/7/edicion_ 609/contenidos/ noticia_5260. html

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó una apelación de Pfizer por un
fallo que reincorporó las demandas de familias nigerianas que acusaron a la
compañía de probar un antibiótico experimental en sus hijos sin el
consentimiento adecuado y que tuvo consecuencias fatales en algunos casos.

Los jueces se negaron a revisar un fallo de una corte de apelaciones en
Nueva York que autorizó el avance de los casos, que involucran supuestas
muertes provocadas por el fármaco Trovan.

Pfizer condujo ensayos clínicos del medicamento en la ciudad de Kano, al
norte de Nigeria, durante una epidemia de meningitis en 1996 que dejó miles
de muertos. Las familias de algunos de los doscientos niños que participaron
dijeron que los test causaron por lo menos once muertes y otros pacientes
sufrieron ceguera, sordera o daños cerebrales.

De acuerdo a las presentaciones legales, la compañía violó la ley
internacional al no obtener el consentimiento adecuado de los pacientes. Las
acciones buscaron indemnizaciones no especificadas en nombre de los niños
involucrados en el estudio.

El laboratorio dijo que el ensayo clínico fue conducido con la aprobación
del gobierno nigeriano y que tenía el común acuerdo de los padres o tutores
de los participantes. Pfizer dijo que el juicio no violó las leyes
internacionales o nigerianas.

La compañía dijo que el fallo de apelación expandió la jurisdicción del
Estatuto Alien Tort, una ley de hace más de 200 años, sobre las
corporaciones estadounidenses que hacen negocios en el exterior, planteando
cuestiones de "importancia nacional e internacional" .

Un juez federal había rechazado inicialmente las demandas argumentando que
los casos debían desarrollarse en Nigeria.

En 1998, la Administració n de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos
(FDA por sus siglas en inglés) aprobó el uso de Trovan pero sólo para
adultos.

Luego de que se reportaron problemas en el hígado, su aplicación fue
restringida en Estados Unidos a los adultos en casos de emergencia.

La Unión Europea prohibió su uso en 1999.

El gobierno de Barack Obama instó a los jueces a rechazar la apelación de
Pfizer, diciendo que las cuestiones presentadas no justifican la revisión de
la Corte Suprema.

La corte rechazó el pedido de la compañía farmacéutica sin hacer
declaraciones.

De acuerdo al laboratorio, "la decisión, sin embargo, no es una
determinación sobre el mérito de estos casos, sino un fallo de
procedimiento" .

Las demandas volverán a un juez federal en Nueva York, donde la compañía
puede intentar rechazarlos por varios motivos, por ejemplo, que Nigeria
sería el lugar apropiado para llevar a cabo el juicio.

"La firma espera presentar su defensa en la corte y sigue confiando en que
vencerá", dijo el laboratorio Pfizer.
Una historia que, después de cuatro años, desnudó un diario

En 1996, la farmacéutica Pfizer suministró en Nigeria, un nuevo medicamento
a 200 niños. Numerosos testimonios dan cuenta de que once de ellos murieron
y el resto aún padece secuelas del experimento.

A principios de aquel año, una epidemia de cólera, meningitis y otras
enfermedades asoló el norte del país. Pfizer, la mayor multinacional
farmacéutica, envió a sus representantes a Kano, una ciudad de arcilla
regida por las leyes islámicas. Los expertos suministraron Trovan a unos
cien niños de la ciudad para curarles la meningitis, y un antibiótico de la
familia de las quinolonas a otros cien.

Los dos niños del periodista Alhaji Garba Maisikeli tenían la enfermedad y
recibieron la medicación. Días después de la visita de los médicos, el
hombre se levantó y llamó a uno de sus hijos: "No me respondió. No oía, no
hablaba. Estaba como dormido pero con los ojos abiertos", le dijo el
veterano cronista que había trabajado para el canal de televisión NTA y para
la BBC, a Alvaro de Cozar.

A los pocos días. los dos niños murieron.

Decenas de familias empezaron a rondar las puertas de las mezquitas para
pedir limosna y comprar medicinas que aliviaran los misteriosos dolores de
los niños. "La mayoría perdían la consciencia. No se movían", recordó
Maisileki.

En una ciudad como Kano, con más de tres millones de habitantes (la tercera
más poblada de Nigeria, después de Lagos e Ibadan), la historia tardó cuatro
años en saltar las murallas y llegar hasta los despachos del gobierno de la
capital, Abuja.

El diario estadounidense The Washington Post se enteró de la historia y puso
a sus periodistas en el caso. Los resultados de un año de investigación
sobre las pruebas de medicamentos en países del Tercer Mundo aportaron luz
al caso de Nigeria.

Supuestamente, Pfizer había ensayado un tipo de antibiótico en los niños de
Kano sin haber realizado los test previos. Aquello fue corroborado además
por uno de los médicos de la compañía, Juan Walterspiel. El especialista
había enviado una carta a los ejecutivos de la empresa denunciando una
violación de las normas éticas en el experimento. Fue despedido, según
Pfizer, por otros motivos.

El medicamento se aprobó poco después en Europa y Estados Unidos. La Unión
Europea lo retiró a los tres meses porque causaba problemas hepáticos. En
Estados Unidos se sigue usando aunque sólo como tratamiento hospitalario de
emergencia para infecciones muy severas.

UNA MULTINACIONAL PAGARA 75 MILLONES DE DOLARES A VICTIMAS DE SUS
EXPERIMENTOS
El laboratorio que perdió el juicio

http://www.pagina12 .com.ar/diario/ sociedad/ 3-122789- 2009-04-07. html

La multinacional Pfizer firmó un acuerdo para resarcir a las familias de los
niños que fallecieron o sufrieron disfunciones, en Nigeria, tras haberlos
sometido al experimento de una droga contra la meningitis, sin autorización.

Lo más excitante que había pasado en el estudio de abogados de Richard
Altschuler, en West Haven, Connecticut, era algún caso de divorcio, hasta
que sonó el teléfono hace nueve años. Del otro lado de la línea, a un mundo
de distancia desde el calor de Nigeria, estaba Eitgwe Uwo, un joven abogado
con "una increíble historia sobre Pfizer", el laboratorio medicinal. El
fiscal de Lagos iba a iniciar una demanda sin precedentes contra la empresa
farmacéutica más grande del mundo, enfrentando a los padres africanos con el
gigante corporativo estadounidense. Y necesitaba ayuda.

Eitgwe había elegido a Altschuler porque, en 1979, el abogado de Connecticut
había defendido exitosamente a un amigo de Nigeria. La insólita pareja
estaba por embarcarse en un viaje maratónico hacia el mundo de "grandes
laboratorios farmacológicos" . Nueve años han pasado y sus esfuerzos
finalmente se han visto recompensados con un acuerdo de 75 millones de
dólares, cuyos términos probablemente sean dados a conocer esta semana. Si
suena como el guión de un éxito de Hollywood es porque esta fue la historia
que inspiró a John Le Carré a escribir El jardinero fiel, según Altschuler.
Y al cineasta brasileño Fernando Meirelles a filmar la película del mismo
nombre, que recibió varios Oscar.

En la vida real ocurrió en Nigeria, no en Kenia, donde el libro sitúa la
historia. En 1996, la empresa Pfizer necesitaba hacer pruebas con humanos de
lo que esperaba que fuera un éxito farmacéutico, un antibiótico de amplio
espectro que podía tomarse en formas de tabletas. La empresa con sede en
Estados Unidos envió un equipo de sus médicos a una ciudad-villa miseria
Kano, en Nigeria, en medio de una pavorosa epidemia de meningitis, en lo que
llamaron una "misión humanitaria". Sin embargo, los demandantes afirman que
fue una prueba sin permiso médico en niños sumamente enfermos. Un equipo de
médicos de Pfizer llegó al campo nigeriano justo cuando se había desatado la
epidemia que mató a casi 11.000 personas. Se establecieron a metros de un
puesto médico dirigido por el grupo de asistencia de Médicos Sin Fronteras,
que estaba brindando tratamientos ya probados para aliviar la epidemia. De
la multitud que se había reunido en el Hospital de Enfermedades Infecciosas
de Kano, se eligieron 200 niños enfermos. A la mitad les dieron dosis de la
droga experimental de Pfizer llamada Trovan y los otros fueron tratados con
un antibiótico probado de una empresa rival.

Once de los niños murieron y muchos más, se presume, sufrieron posteriores
efectos secundarios serios, que iban desde disfunciones de órganos hasta
daño cerebral. Pero dada la virulencia de la meningitis, el cólera y el
sarampión, el equipo de Pfizer hizo sus valijas y después de dos semanas se
fue.

Ese probablemente hubiera sido el final de la historia si no fuera por un
empleado de Pfizer, Juan Walterspiel. Unos 18 meses después del ensayo
médico, escribió una carta al entonces jefe ejecutivo de la empresa, William
Steere, diciendo que el ensayo había "violado las reglas éticas".
Walterspiel fue despedido un día después por motivos "no relacionados" con
la carta, insiste Pfizer.

La empresa afirma que sólo cinco niños murieron después de tomar Trovan y
seis murieron después de recibir inyecciones de la droga certificada
Rocephin. El gigante farmacéutico dice que fue la meningitis lo que dañó a
los niños y no el ensayo con la droga. Pero ¿sabían los padres que estaban
ofreciendo a sus hijos para un ensayo experimental médico? "No", dice el
padre nigeriano Malam Musa Zango. Afirma que su hijo Sumaila, que entonces
tenía 12 años, quedó sordo y mudo después de tomar parte en el ensayo. Pero
Pfizer niega esto y dice que habían recibido el consentimiento del Estado
nigeriano y de las familias de aquellos tratados. Presentó una carta de
permiso de un comité de ética de Kano. La carta resultó haber estado
antedatada y el comité había sido establecido un año después del ensayo
médico original.

Trovan nunca se convirtió en el éxito que Pfizer había esperado y ya no se
produce más. La Unión Europea prohibió la droga y fue finalmente retirada de
la venta en Estados Unidos. Parece que Pfizer finalmente puso fin a la
pesadilla con el acuerdo del viernes pasado. Pero la batalla de Trovan puede
no haber terminado.

A fines de enero de 2009, una corte de apelaciones de Nueva York dictaminó
que el caso de Etigwe y Altschuler podría ser revisto en Estados Unidos. El
fiscal de Connecticut dice que puede salir. "Nuestro caso está firmemente
planteado en Estados Unidos, de manera que el acuerdo nigeriano no cierra
nuestro caso. Y estas son muy buenas noticias. Estoy feliz de haber
permanecido como el jardinero fiel y poder ver que esto llega a buen
término."

** De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12*

*Traducción: Celita Doyhambéhère*

sábado, 17 de julio de 2010

Vender medicinas inventando enfermedades

Fuente del artículo:http://felixjtapia.org/blog


diseasemonger.gifTráfico o comercio de enfermedades es la traducción que se le da a ‘disease mongering’, el término utilizado para definir la manipulación que realizan algunas compañías farmacéuticas para ampliar los términos de una enfermedad, es decir generar dolencias ficticias, con la finalidad de vender un producto.

Los investigadores Ray Moynihan, Ioana Health y David Henry, publicaron un artículo en British Medical Journal ‘Selling sickness: the pharmaceutical industry and disease mongering’ donde demostraban cómo laboratorios farmacéuticos estaban inventando una supuesta disfunción sexual femenina, para potenciar las ventas de ciertos fármacos. Todo un proceso perverso de comercialización que afecta preocupantemente a los ciudadanos.


Pulsa aquí para ir al artículo original

Vendo enfermedades a la carta. Y remedios

Los laboratorios definen nuevas patologías en busca de más nichos de mercado – Las compañías están detrás de informes cocinados para crear necesidades


JAVIER SAMPEDRO

EL PAÍS - Sociedad – 09-10-2008

El raloxifeno (Evista, de Lilly) reduce un 75% el riesgo de fractura en las mujeres posmenopáusicas. El ropirinol (Requip, de Glaxo) alivia el síndrome de las piernas inquietas, que afecta al 20% de la población, y el metilfenidato (Ritalina, de Novartis) mitiga el de hiperactividad, padecido por el 8% de los niños. Prolifera la disfunción sexual femenina, crece el trastorno bipolar, arrecia la osteopenia.

Todo lo anterior es verdad. Pero no es toda la verdad, porque las estadísticas están anguladas: aunque sean técnicamente correctas, miran al problema desde una perspectiva artificiosa. Y son la clave del emergente debate sobre el “tráfico de enfermedades” (disease mongering).

“Tráfico de enfermedades” es una expresión muy cargada, y lo es de forma intencionada. Ha sido promovida por el periodista australiano Ray Moynihan, que ahora trabaja en la Escuela de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Newcastle (Australia). Y quiere denunciar “la venta de enfermedades mediante la ampliación de las fronteras de lo patológico, a fin de abrir mercados para quienes venden y administran los tratamientos” (PLoS Medicine, mayo de 2008).

Aunque la expresión disease mongering ha sido malversada por el movimiento antipsiquiátrico y la secta de la Cienciología, el debate es serio y ha llegado a la literatura técnica. Y también a los responsables de la salud pública. La Consejería madrileña de Sanidad, por ejemplo, exigió el año pasado a las firmas Lilly y Procter & Gamble que suavizaran la promoción de sus fármacos (Evista y Actonel) para prevenir las fracturas.

“En Europa, las compañías farmacéuticas ya están comercializando sus medicamentos para prevenir las fracturas en mujeres con osteopenia [ligero déficit de masa ósea] y otras condiciones que, según sus cálculos, afectan a casi la mitad de las mujeres posmenopáusicas”, afirma el médico Pablo Alonso, del departamento de Epidemiología Clínica y Salud Pública del Hospital de Sant Pau.

Alonso es el autor principal de un estudio sobre el disease mongering y la osteopenia publicado este año por el British Medical Journal. Su conclusión es que “se han exagerado los riesgos de la osteopenia, y se han subvalorado los efectos secundarios de los fármacos”. Se refiere a cuatro principios activos: raloxifeno, alendronato, risedronato y ranelato de estroncio.

Estos fármacos han probado su eficacia para prevenir las fracturas en las mujeres con osteoporosis. La cuestión es si hay que extenderlos a la mucho más común osteopenia. La industria se apoya para ello en cuatro trabajos científicos publicados en los últimos años, como el que abría este artículo: “El raloxifeno reduce un 75% las fracturas por osteopenia”. Parece un argumento contundente. Pero la estadística está sesgada. El matemático John Allen Paulos explica este tipo de sesgo en su libro Un matemático lee el periódico: hay una planta química contaminante en las cercanías, y un estudio concluye que el riesgo de un raro tipo de cáncer se ha duplicado en el barrio. Naturalmente, todo el mundo se larga de allí.

Pero no deberían, porque ese cáncer es tan infrecuente (digamos que afecta al 0,0003% de la población general) que la duplicación de su riesgo (hasta el 0,0006%) es despreciable. En el caso de las mujeres con osteopenia, su riesgo de fractura es tan bajo que reducirlo un 75% es poco relevante: habría que medicar a 270 mujeres durante tres años sólo para evitar una fractura, según calculan Alonso y sus colegas.

Pero hay más. Los posibles efectos secundarios del ranelato -causa diarrea, y hay dudas sobre sus consecuencias cardiovasculares y neurológicas- no se mencionan en ningún momento. Tampoco los del raloxifeno, pese a que incrementa el riesgo de trombos venosos y ataques cardiacos. Ni las secuelas gastrointestinales del alendronato.

Para acabar, el trabajo sobre el fármaco de Lilly lleva la firma de tres empleados de Lilly; el del fármaco de Merck no sólo fue financiado por Merck, sino que tres de sus autores reconocen conflictos de intereses; el del medicamento que distribuye en España Procter & Gamble incluye a dos expertos de Procter & Gamble; y el del fármaco del laboratorio Servier lleva la firma de tres consultores de Servier, que además financió el estudio.

Hasta la misma definición de osteopenia está bajo el punto de mira de los expertos en tráfico de enfermedades. El criterio se basa en la densidad mineral de los huesos. Si es mucho menor de lo normal (2,5 desviaciones estándar bajo la media), se diagnostica osteoporosis. Si no tanto (entre 1,0 y 2,5 desviaciones estándar bajo la media), se diagnostica osteopenia.

En realidad, esos criterios fueron publicados en 1994 por un pequeño grupo de estudio asociado a la Organización Mundial de la Salud (OMS), y no pretenden ser una pauta de diagnóstico -sus propios autores los tildan de “algo arbitrarios”-, sino una mera ayuda para normalizar los estudios epidemiológicos. Alonso subraya además que el grupo de la OMS tenía financiación de los laboratorios Rorer, Sandoz y SmithKline Beecham.

La indefinición de los criterios diagnósticos es un asunto común en el debate del tráfico de enfermedades. Los investigadores Lisa Schwartz y Steven Woloshin, de la Universidad de Darmouth, afirman que la incidencia del síndrome de las piernas inquietas “se ha exagerado para abrir mercados a nuevos medicamentos”. Presentaron las evidencias en el primer congreso internacional dedicado al tráfico de enfermedades, celebrado hace dos años en Newcastle, Australia.

En la misma reunión, la psiquiatra de la Universidad de Nueva York Leonor Tiefer documentó el papel de la industria farmacéutica en “la creación de una nueva patología llamada disfunción sexual femenina”. Y otro psiquiatra, David Haley, de la Universidad de Cardiff, certificó “la creciente promoción del trastorno bipolar, y de los fármacos para tratarlo”.

La discusión se hace más delicada cuando afecta a algunos tipos de cáncer. Por ejemplo, el Gobierno español autorizó hace un año la comercialización de la vacuna contra el virus del papiloma humano para prevenir el cáncer de cuello de útero, y propuso a las comunidades autónomas su inclusión en el calendario de vacunaciones del Sistema Nacional de Salud (SNS). Alemania, Reino Unido, Bélgica, Francia y Dinamarca ya habían tomado medidas similares. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega explicó que el cáncer de cuello uterino es el segundo tumor más frecuente entre las mujeres, y que provoca 280.000 muertes anuales en el mundo. En España surgen cada año 2.100 nuevos casos.

La mayoría de los especialistas avala esa decisión, pero no todos. El SNS “no ha tomado la decisión más racional posible”, según un grupo de seis investigadores encabezado por Carlos Álvarez-Dardet, catedrático de salud pública en la Universidad de Alicante y director del Journal of Epidemiology and Community Health.

Estos expertos estiman el coste mínimo de la medida en 125 millones de euros anuales (cada vacuna cuesta 465 euros). Y calculan que, “para cuando se empiecen a prevenir los primeros casos de cáncer, dentro de 30 años, el SNS se habrá gastado 4.000 millones. Prevenir una sola muerte habrá costado entonces ocho millones de euros”. Cada año mueren por este cáncer en España 600 mujeres, una tasa de dos muertes por 100.000 mujeres en edad de riesgo.

Con un fármaco de probada eficacia, los argumentos económicos pueden ser secundarios, pero éste no es el caso de la vacuna contra el papiloma, según estos especialistas en salud pública. El cáncer de útero suele tardar décadas en desarrollarse, y el más antiguo ensayo clínico de fase III empezó hace cuatro años. “La vacuna ha sido promocionada como una herramienta eficaz en la prevención del cáncer de cuello uterino”, aseguran, “pero esa evidencia científica aún no existe”.

Este virus, sin embargo, causa una de las infecciones de transmisión sexual más comunes. Suelen remitir antes de dos años, pero si persisten pueden evolucionar a un cáncer en 20 o 30 años. Hay más de 100 cepas del virus, pero las vacunas autorizadas (Gardasil, de MSD, y Cervarix, de GSK) previenen contra las que causan el 70% de los casos de cáncer de cérvix.

Un equipo de investigadores dirigido por Teresa Ruiz Cantero, del departamento de salud pública de la Universidad de Alicante, ha estudiado las estrategias de comunicación de los laboratorios, centrándose en los medicamentos para la menopausia y la disfunción eréctil.

También aquí, una estrategia común es “ampliar el rango de indicaciones”, mediante “la extensión de la enfermedad desde cuadros graves a mínimos síntomas. Los fármacos ahora son consumidos por poblaciones sanas y fuera de las indicaciones iniciales”.

Según Ruiz Cantero, se han emitido mensajes del tipo “más de la mitad de los hombres mayores de 40 años tiene problemas de erección”, que son “una manipulación clara, unos mensajes sesgados y simplistas que aumentan la percepción de que el problema es muy prevalente, prácticamente epidémico”.

Estos expertos recuerdan que el objetivo de la OMS es hacer un uso racional del medicamento, y que no se podrá cumplir si la industria eleva las prevalencias, o no incluye toda la información en la publicidad del fármaco. La OMS, por cierto, también habla de la “búsqueda de la verdad” en medicina.

“Debería propiciarse un concierto de las universidades españolas para regular el uso de su nombre en campañas de marketing de las empresas farmacéuticas”, dice Ruiz Cantero. “Y para imponer transparencia sobre la financiación de las investigaciones universitarias”. También las asociaciones de pacientes deberían difundir qué empresas las financian.

La web podría ayudar, pero está llena de información sobre fármacos difundida por sus propios fabricantes. Ruiz Cantero cree que el Ministerio de Sanidad tiene que liderar la información en Internet. “Así las demás páginas web institucionales tendrían que actualizar periódicamente su información”. Las conclusiones del estudio han sido publicadas por el Instituto de la Mujer.

El director de la Federación Internacional de Productores Farmacéuticos, Harvey Bale, defendió el año pasado, ante una reunión de consumidores de 100 países, la capacidad de la industria para promocionar sus medicamentos de forma ética. Pero sólo después de admitir ciertos “ejemplos de sobrepromoción mayúscula”.

La patronal farmacéutica británica ha editado un folleto para periodistas donde admite que el número de enfermedades está creciendo, pero argumenta que las empresas del sector no son las responsables de definirlas. Por su lado, Glaxo niega que la promoción de su fármaco para el síndrome de las piernas inquietas sea un caso de tráfico de enfermedades.

“Parte del problema”, afirma Moynihan, “es que la industria se gasta en promoción cerca del 25% de su cifra de ventas, casi el doble que en investigación”. Las estrategias de mercadotecnia, según este experto, incluyen anuncios en televisión sobre “fármacos para el estilo de vida”, campañas de concienciación pública sobre nuevas enfermedades y la “financiación de asociaciones de pacientes y médicos”.

Pfizer manipuló datos sobre el Neurontin
A principios de los años noventa, los laboratorios Pfizer manipularon la publicación de los ensayos sobre su fármaco Neurontin, según ha revelado un sumario judicial en los tribunales de Boston, recogido ayer por The New York Times. El Neurontin es un medicamento contra la epilepsia, y el objetivo de la multinacional era extenderlo a otras indicaciones como el dolor neuropático derivado de la diabetes. Ello ayudó al Neurontin a superar los 2.000 millones de euros de ventas anuales.

Los expertos que han revisado para el juez miles de documentos de la compañía, incluidos correos electrónicos de sus directivos, muestran que Pfizer retrasó a propósito la publicación de algunos estudios que le iban mal -los que no encontraron evidencia de que el Neurontin sirviera para el dolor neuropático- y manipuló otros para mostrar los datos desde un ángulo más deseable para los fines de la empresa.

La demanda fue presentada por grupos de consumidores, compañías de seguros médicos y sindicatos de Boston. Piden que Pfizer les devuelva miles de millones de dólares por prescripciones de Neurontin, y acusan a la compañía de “tergiversar las ventajas del fármaco de manera fraudulenta”.

Pfizer niega la acusación y asegura que presentó los datos de una manera “objetiva, precisa, equilibrada y completa”.

Se trata de “una estrategia de publicación que pretende convencer a los médicos de la efectividad del Neurontin, y para tergiversar o suprimir los hallazgos negativos”, según Kay Dickersin, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins. Un sesgo que se da en más de la mitad de los artículos sobre ensayos, según publicó en septiembre PLoS.

En 2000, el investigador principal de uno de los estudios negativos, el británico John Reckless, amenazó a la compañía con publicarlo por su cuenta si no lo hacía ella. En septiembre de ese año, un directivo de la firma escribió en un correo: “El doctor Reckless tiene muchas ganas de publicar, pero ello tendrá varias ramificaciones. Creo que podemos limitar los inconvenientes de ese estudio retrasando la publicación tanto como sea posible”. El trabajo no fue publicado hasta 2003, y para entonces los resultados aparecían combinados con otros dos estudios, y los tres juntos indicaban que el Neurontin sí era útil contra el dolor neuropático. En otro intercambio de mensajes electrónicos, un directivo de marketing de la compañía y un escritor profesional discuten cómo adornar unos resultados para su presentación en un congreso.

Tráfico de enfermedades
Image Credit: Anthony Flores

No GRACIAS, MANIFIESTO


La penetración de la Industria farmacéutica en la salud ha conformado un complejo entramado de intereses y connivencias que interactúa con todo el sector. La Industria financia la formación profesional, un espacio "abandonado" frívolamente por la administración pública, con cursos, congresos, viajes, comidas, ponentes... y evidentemente no a coste cero. Los centros sanitarios abren sus puertas a los visitadores que con obsequios, de mayor o menor cuantía (presentados como "oportunidades educativas") generan una cultura de patrocinio que afecta a la autonomía profesional y a la racionalidad de la prescripción.


El Informe 2006 de "Transparencia Internacional" denuncia la "vulnerabilidad de los sistemas sanitarios" por su "complejidad" y en especial la Farmacia (con un gasto global de 500.000$ millones al año) por el "gran número de actores involucrados en la cadena del medicamento". El "marketing agresivo" de las farmacéuticas es identificado como el primer responsable. Una realidad inaceptable cuando la población del tercer mundo tiene difícil el acceso a los medicamentos esenciales.

La inversión de la Industria en Marketing es enorme (31% del total) comparada con el 14% que dedica a investigación... La industria paga más del 90% de la formación continuada: establece la agenda, paga a los ponentes... y esto es, sin duda, marketing. Los pacientes también son parte del entramado con subvenciones a sus asociaciones y a la edición de revistas y libros. Además, buena parte del marketing es información "sobrevalorada" de nuevos medicamentos que son más caros al estar protegidos por patentes (sin versiones genéricas) aunque el 80% de estos medicamentos no aporten nada nuevo, son los llamados "me too", por similitud con los ya existentes. Mientras, el gasto farmacéutico crece por encima de otros capítulos, superando el 30%, sumada atención primaria y hospitalaria, del total del gasto sanitario público. Si se mantiene esta tendencia en pocos años se equipara a los costes de personal de todo el SNS.

Somos conscientes, a la hora de hacer público este manifiesto, que las prácticas irregulares y su persistencia en el tiempo, tienen para la mayoría de los profesionales una consideración de "normalidad", de poco valor ético. Pero hay suficientes pruebas de que la intervención de la Industria interfiere en la adhesión a las guías de práctica clínica y en la calidad de la atención farmacéutica.


La plataforma no tiene una vocación testimonial, su intención es incluir a los profesionales en la buena práctica, y no la condena o la confrontación, es recabar apoyos, dentro y fuera del ámbito sanitario, contando lo que ocurre con rigor y sin sensacionalismos. La situación ha tocado fondo y queremos objetar estas "ayudas" que lo son a corto plazo, pero que a la larga representan un elevado coste intelectual y económico, para una sociedad que quiere mantener y mejorar su estado del bienestar.